

Andalucía es un destino ideal para la práctica de cualquier deporte náutico. A las características de su extenso litoral, se une además la propia geografía de los ríos y embalses andaluces, que permiten numerosas actividades en ellos.
Deportes como la vela y el windsurf en todas sus variantes, han convertido a la región en un lugar idóneo para que disfrutes gracias a la fuerza con la que sopla el viento.
Y es que, en Andalucía, cinco de sus ocho provincias están bañadas por el mar: Huelva, por las aguas del Océano Atlántico; Granada, Almería y Málaga, por el templado Mar Mediterráneo, mientras que Cádiz comparte ambas aguas en el Estrecho de Gibraltar.
En muchos de nuestros ríos, pantanos y embalses, puedes deslizarte sobre sus aguas tranquilas y disfrutar, en toda su esencia, de actividades como el piragüismo y el remo, que cada vez cuentan con más adeptos y más clubes en las márgenes de los ríos para facilitar su práctica.
El esquí acuático es una modalidad deportiva que combina surf y esquí y con el que se puede alcanzar una gran velocidad sobre el agua.
El esquiador debe demostrar su equilibrio y sus buenos reflejos para deslizarse sobre el agua a velocidades vertiginosas, agarrado a un cabo de arrastre que es tirado por una lancha motora.
Dentro del esquí acuático existen cuatro modalidades: el slalom, que consiste en una carrera a gran velocidad deslizándose sobre un solo esquí; figuras, donde el esquiador realiza figuras acrobáticas; wakeboard, que consiste en deslizarse sobre una tabla con los pies fijados de la misma forma que se practica el snowboard; y por último los saltos, una prueba que consiste en saltar desde un trampolín para recorrer la mayor distancia posible.
Dónde practicarlo
El esquí acuático puede practicarse tanto en mar abierto como en zonas de agua estancada.
Por ello, Andalucía es un lugar idóneo para la práctica de este deporte, no sólo por su amplio litoral, mediterráneo y atlántico, sino también por la gran cantidad y variedad de embalses.
Municipios como Almuñécar y Motril en Granada, San Pedro de Alcántara en Málaga o Cabo de Gata en Almería, entre otros, disponen de centros especializados que ofrecen la posibilidad de practicar esta divertida actividad.
El piragüismo nace como consecuencia de la necesidad del hombre por dominar un elemento tan bello como es el agua. Todas las civilizaciones han diseñado sus propias embarcaciones para desenvolverse allí donde les resultaba más complicado. Hoy en día, se ha convertido en un deporte para aventureros, excursionistas y aficionados a las travesías que aman y sienten la naturaleza de una forma particular.
Actualmente, esta actividad se realiza sobre una embarcación ligera de madera, fibra de vidrio o plástico, propulsada por la fuerza que el hombre ejerce sobre una pala o remo, y existen diferentes modalidades según el número de personas que impulsan la embarcación (una, dos o cuatro) o de la superficie sobre la que se realice la actividad (mar, río, lago o pista artificial).
Así, por ejemplo, existe el piragüismo sobre aguas tranquilas, sobre aguas bravas, el kayak de mar, el kayak-polo, el río deportivo o el piragüismo turístico, así como el que se realiza sobre kayak o canoa. Las modalidades de piragüismo de aguas tranquilas y de aguas bravas son actualmente consideradas deporte olímpico.
Dónde practicarlo
Andalucía cuenta con numerosos ríos y embalses donde se puede practicar el piragüismo.
El Guadalquivir es el río principal de la comunidad y en sus más de 600 kilómetros de longitud, que atraviesan las provincias de Sevilla, Córdoba y Jaén, se organizan diferentes recorridos en piragua.
Asimismo, existen otras zonas en Andalucía donde el piragüismo está muy arraigado y donde se realizan diferentes actividades y eventos. Así, por ejemplo, en Cádiz se celebra anualmente el descenso turístico del Río Palmones, o también se desarrolla la Ruta del Aceite en piragua, desde Écija hasta Sanlúcar de Barrameda, así como la concentración de piragüismo en la Playa del Membrillo, de Puente Genil.
El rafting es una actividad deportiva y recreativa que consiste en recorrer el cauce de los ríos en la dirección de la corriente sobre balsas neumáticas o rafts.
Una modalidad de rafting es el hidrospeed, practicado de forma individual sobre una embarcación, llamada hydrobob, que se controla con los movimientos de las piernas, equipadas con aletas.
La explosión de adrenalina que se siente durante el descenso del río es una sensación emocionante que libera las tensiones y produce un efecto relajante.
Los ríos que se navegan haciendo rafting tienen designados un grado de dificultad que depende de la velocidad de la corriente, la turbulencia del agua, la presencia y fuerza de remolinos, la existencia de rocas en el recorrido…
En definitiva, un deporte que se vive con pasión y permite disfrutar de una emocionante y divertida experiencia en contacto con la naturaleza.
Dónde practicarlo
La Sierra de las Villas en Jaén, el río Guadalquivir en su largo recorrido por Jaén, Córdoba y Sevilla o los Acantilados de Maro-Cerro Gordo, cerca de Nerja, en Málaga, son algunos de los lugares elegidos por los más aventureros para practicar el rafting.
Aunque en pleno corazón de la Costa del Sol también se puede disfrutar de excitantes descensos en diferentes embarcaciones; se trata de los Acantilados del Rincón de la Victoria donde además te sorprenderá su espectacular paisaje.
La zona del Cabo de Gata en Almería o el pantano de Zahara de los Atunes en Cádiz son otros lugares donde se practica el rafting de forma habitual y donde podrás encontrar diversas organizaciones y centros que ofrecen sus servicios para la práctica de esta actividad.
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