Los primeros asentamientos datan del Paleolítico, del Neolítico se han estudiado varios yacimientos como el Aljoroque, La Gerundia, el cabezo del Moro y La Pernera, aquí se encontró un idolillo de pizarra que se utiliza como anagrama en Antas.
Pero en lo que realmente destaca la villa de Antas es por ser la cuna del asentamiento del Argar, durante la Edad del Bronce. La cultura Argárica se desarrollará en el Sudeste entre los años 1900 a.C. y el 1300 a.c. como una sociedad organizada en torno a una oligarquía dominante.
Al apagarse la cultura del Argar esta zona dejó de tener importancia, su población se encontraba muy diseminada. Durante el periodo romano y el Al-Andalus no se encuentran apenas restos arqueológicos.
Con las capitulaciones de la comarca de Vera, en 1488, se obliga a los habitantes de Vera a partir a África o a reubicarse en el interior. Serán 50 familias las que se trasladarían a Antas. Se formó una aljama dependiente de Vera. En la década de 1490 los habitantes de Antas fueron acusados de proteger a los almogávares y estuvieron a punto de ser reducidos a la esclavitud.
Tras la Guerra de las Alpujarras (1569-1570), sus habitantes fueron expulsados, aunque no habían participado en la sublevación. La repoblación se llevó a cabo con 63 vecinos procedentes de Murcia, Valencia, Bilbao y Toledo. En un principio se fueron a vivir a Vera por el temor al ataque de los moriscos huidos y refugiados en las sierras.
A principios del siglo XVIII, Antas obtendrá su independencia como municipio de Vera.
Personajes destacados
Antonio Jesús Soler Cano, poeta.