Los primeros asentamientos humanos que se conocen datan de la época prehistórica. Se han encontrado algunos restos prehistóricos y protohistóricos en relación con las explotaciones mineras de Riotinto. Del III milenio a.c. hay restos de talleres líticos en la Cueva de la Umbría. De mediados del II milenio encontramos restos en el poblado del Castañuelo, y también de la cultura céltica que se asientan en la zona en el siglo V a.c.
Para la explotación de las minas de la zona los romanos establecen sus asentamientos en el siglo I. Crean pequeños núcleos agropecuarios que sustentaban el asentamiento y que serían, probablemente el origen de Aracena y de varias de las poblaciones de la zona.
Durante el periodo de Al-Andalus, adquiere importancia, como lo demuestra la torre almohade de su Castillo y la fuente de Zulema. En esta época dependió de Niebla y de Sevilla.
La conquista cristiana fue llevada a cabo por la Orden Militar de los Caballeros del Hospital en el siglo XIII. Fue cedida por la Corona hasta 1213 a la Orden del Temple. Todavía se conservan los restos de su fortaleza.
A finales del siglo XV, Aracena es la entidad más poblada de la provincia de Huelva.
Posteriormente, pasó a la jurisdicción eclesiástica de Sevilla con la disolución del Temple, constituyéndose un Real Priorato con dependencia de la Corona.
En tiempos de Felipe IV pasó a depender como señorío del Conde-Duque de Olivares, año 1640.
Personajes destacados
José Andrés Vázquez y Pérez, novelista, ensayista y periodista.