Chercos es un topónimo del vocablo mozárabe Yerku, que significa
"la encina", según Oliver Asín. Posiblemente por el encinar que
hubo en su entorno. Tenemos que diferenciar entre Chercos Viejo,
antigua alquería, y Chercos Nuevo, al trasladarse las oficinas
municipales a un lugar más confortable llamado Las Huertas
daría lugar a este asentamiento.
Entre Chercos Viejo y Chercos Nuevo está "La Piedra Labrá" o
"Piedra de los Moros" donde se encuentra la primera huella humana
en la historia de Chercos. Se trata de unos grabados rupestres que
representan escenas de la vida cotidiana y el lugar se debió usar
como altar para el culto al aire libre. Este grabado data del
segundo milenio a. C.
Durante el periodo de Al-Andalus, formará parte del Estado de
Tahal. Esta zona fue ocupada por tribus bereberes. De esta época
se conservan los restos de un castillo y de un aljibe.
Con la conquista por los Reyes Católicos en 1488, el Estado de
Tahal sería cedido en señorío a don Enrique Enríquez,
familiar del rey don Fernando, en 1490. Antes de la Guerra de las
Alpujarras en Chercos había unos 360 moriscos. Terminada la
guerra con la expulsión de los moriscos el lugar quedaría
despoblado, aunque no se conocen datos de su repoblación por
haberse perdido el libro de Apeo y Población.
En el 1835 los señoríos son abolidos. Madoz nos cuenta a
mediados del siglo XVIII que Chercos forma parte del partido
judicial de Purchena y su término municipal está dividido en una
serie de cortijadas y su economía se basaba en la agricultura.
En la actualidad, su fiesta principal es la de San Lorenzo y es
típico el Juego de los Bolos el Jueves y el Viernes Santo.