Con la conquista cristiana perteneció sucesivamente al Reino de
Toledo, a la Orden de Santiago, a la Chancillería de Granada, al
Obispado de Cartagena y a la Gobernación de Segura de la Sierra, y
fue capital y cabecera de la Encomienda de Montizón-Chiclana.
En las relaciones topográficas de los Pueblos de España, mandadas
hacer por Felipe II, hace referencia a ésta como una de las más
antiguas villas del reino.
Durante la guerra de la Independencia la población fue arrasada y
la mayoría de sus habitantes pasados a cuchillo.
En el año 1838, las tropas carlistas asolaron esta comarca.
Los manantiales de agua ferruginosa dieron lugar a los antiguos
balnearios de La Higuerilla y El Pipe.