Villa situada sobre una llanura en la orilla izquierda del río
Almanzora, antiguamente estaba situada en la orilla opuesta sobre
una colina rocosa. La proximidad con las canteras de mármol de
Macael determina su economía desde muy antiguo.
Aunque conocemos más bien poco de sus orígenes, se sabe que en
la época de Al-Andalus pertenecía al Estado de Tahal y con la
conquista cristiana, los Reyes católicos entregaron esta villa en
el año 1492 a don Alonso Fernández de Córdoba, señor de
Alcaudete y Montemayor.
En la Guerra de las Alpujarras las poblaciones de este valle se
destacaron durante los sucesos de la guerra y la posterior
expulsión de los moriscos. Ginés Pérez de Hita recoge numerosos
acontecimientos de esta etapa relativos a Fines y a otros pueblos
vecinos. El Tuzani, protagonista de la obra de este autor, era
natural de esta villa. Fue juzgado bajo la acusación de haber
facilitado la huida de los moriscos de Tíjola y haber provocado
la muerte del cristiano que había asesinado a su amada.
Fines es conocido como municipio independiente desde 1850. En su
escudo quedan recogidas dos de las actividades históricas de la
villa, la extracción del mármol y la dedicación agrícola con
la figura de tres mazorcas de maíz. En el año 1837 se instaló
la primera factoría moderna de aserrado y desbastado del
mármol. En la actualidad se compagina esta actividad, existen diez
talleres de mármol; con la agrícola, se cultivan olivos,
cereales, viñas y maíz.