FUENTE DE PIEDRA
Municipio agrícola de paisaje llano situado en la Hoya de
Antequera, entre Campillos y el límite con la provincia de
Sevilla.
Su notoriedad se la debe a la Laguna de su nombre, que además de
su enorme valor ecológico, por ser refugio de miles de flamencos y
otras aves migratorias durante el invierno, aporta al paisaje un
elemento de extraordinaria belleza, sobre todo cuando, anualmente,
se producen los sucesivos rituales de llegada, anidamiento, etc.
En torno a dos elementos consustanciales con el espacio físico del
municipio de Fuente de Piedra, la Laguna y un manantial de aguas
medicinales que se encontraba muy cerca de ésta, se organiza y
desarrolla la historia de esta villa.
La Laguna debió ser explotada como recurso salino desde la
Prehistoria, y posteriormente por iberos y fenicios; pero de época
romana sí se encuentran numerosos vestigios que permiten seguir la
huella del hombre en este período histórico. Los romanos
explotaron las salinas de la Laguna, y se dice que también cazaban
el flamenco, que anida y cría en sus aguas, con fines culinarios,
ya que consideraban la lengua de este ave como un manjar exótico y
delicado al paladar.
El manantial de aguas medicinales, que da origen y nombre al
pueblo, también fue especialmente apreciado por los romanos, que
llegaron a aplicarle el apelativo de Fons Divinus -Fuente Divina-
por sus cualidades en el tratamiento de la litiasis renal. Cuentan
las crónicas que el emperador Trajano (53-117), que padecía del
"mal de la piedra", se hacía llevar hasta Italia el agua de esta
fuente.
La información histórica se pierde en el largo período medieval
y no volvemos a encontrar testimonios de la evolución del
municipio hasta época musulmana, de la que han aparecido
importantes yacimientos arqueológicos al Norte (Castillejos) y
Este (Villares) del núcleo urbano actual.
Durante el siglo XV el territorio será espacio fronterizo entre
los reinos cristianos y el nazarí de Granada, sirviendo con
frecuencia de campo de batallas entre sus ejércitos, y
permaneciendo prácticamente despoblado.
El actual núcleo urbano tiene su origen en 1547, cuando se agrupan
una serie de viviendas en torno al manantial y se da acogida a un
buen número de enfermos del riñón que vienen a beneficiarse de
sus aguas; es entonces cuando el lugar adquiere el nombre de
"Fuente la Piedra", haciendo alusión a las propiedades de sus
aguas para combatir el mal de "la piedra".
El 25 de diciembre de 1884, la villa y su término municipal fueron
fuertemente sacudidos por el importante seísmo llamado el
Terremoto de Andalucía, quedando la iglesia parroquial totalmente
destruida y produciéndose cuantiosos daños materiales.
La Laguna salada y la Fuente de la Piedra han seguido historias
diversas. La Laguna continuó, aunque intermitentemente,
explotándose en sus salinas en el período 1930-51 se intentó
exterminar la colonia de flamencos que, se decía, impedían la
cristalización de la sal. En 1951 se abandona definitivamente la
explotación de estas salinas. En 1981, la Laguna es adquirida por
el Instituto para la Conservación de la Naturaleza (ICONA). En
1990 (?) es declarada por la Junta de Andalucía Reserva Natural.
En cuanto a la Fuente de la Piedra, aunque durante siglos siguió
conservando la fama terapéutica que diera origen a este municipio,
en el año 1959, sin razones que expliquen la causa, la fuente
fue desmochada y enterrada bajo unos jardincillos.
Existen testimonios escritos de la utilización de sus aguas en
época romana con fines medicinales. La Laguna era denominada
entonces Fons Divinus.
En 1461, don Rodrigo Ponce de León y Luis de Pernía toman
posesión del lugar tras la batalla del Madroña y expulsan a los
moros que la habitaban.
La fundación de la población actual data probablemente del siglo
XVI y vuelve a estar relacionada con sus aguas.
Sus aguas, máximo recurso natural y económico, eran exportadas al
Nuevo Mundo y al Reino de Nápoles.
Chacinas. Porra. Gazpacho. Migas. Habas Tiernas. Espárragos.
Bienmesabe
En el apartado de dulces destacan sus excelentes mantecados.
La Gastronomía viene determinada por los productos que se
cosechan en la tierra, con predominio del aceite de oliva y la
harina.
Uno de sus platos más conocido es la Porra, en el que intervienen
los siguientes ingredientes: pan, jamón serrano, huevos duros,
atún y tomate crudo.
El Gazpacho está elaborado con productos de la tierra: ajo,
pimiento y tomate.