No se conoce muy bien el origen de su nombre, si latino o árabe.
Sí se sabe que en el periodo arábigo-andalusí se le llamó
Guacimora, Güécixa y Güécija.
A finales del siglo IX, los yemeníes colonizaron esta zona y
Huécija era una alquería de un territorio más amplio llamado
Urs al-Yaman. Más tarde, en el periodo nazarí formó parte de
la taha de Marchena.
Con las Capitulaciones de Baza y Almería en el 1489, los Reyes
Católicos ceden la taha de Marchena a don Gutierre de Cárdenas y
Chacón. Su hijo sería nombrado primer duque de Maqueda.
Antes de la Guerra de las Alpujarras (1568-1570), Huécija contaba
con 138 casas, dos hornos, tres molinos, cinco almazaras, un mesón
y dos iglesias. Estos datos nos dan idea de la importancia de esta
alquería. Terminada la guerra y la consecuente expulsión de los
moriscos del Reino de Granada, la repoblación se llevó a cabo con
50 vecinos procedentes de Andalucía Occidental y Levante.
Habrá un aumento paulatino de población durante los siglos XVII y
XVIII. Es de destacar en estos dos siglos la importancia que tuvo
esta villa por la celebración anual de una feria de caballerías
y otros animales domésticos, tradición que llegaría hasta el
siglo XIX.
El siglo XIX se caracterizará por la abolición de los
señoríos en el 1835 que trajo consigo la independencia
jurídico-administrativa como municipio. Como en tantos otros
municipios de la provincia, se extendió el monocultivo de la uva
de Ohanes en la segunda mitad del siglo. En el 1910 llegó a tener
1.138 habitantes. Esta actividad llegaría a su fin por las
sucesivas crisis del siglo XX. Se sustituirá el cultivo de la uva
de parra por los cítricos ya en los años 60.
Personajes destacados
Duque de Maqueda.
Embutidos. Fritada alpujarreña. Choto al ajo cabañil. Cocina
mareá. Olla de nabos. Encebollado con hígado de cerdo. Tabirnas
colorás (guiso de patatas con pimientos rojos, cebolla y ajos).
Uvas. Naranjas.
Dulces: Roscos de Semana Santa. Soplillos de huevo y almendra.
Mantecados de miel. Rosquillas.