LAS TRES VILLAS
Municipio resultante de la unión voluntaria de Ocaña, Doña María y Escúllar, en 1976, bajo la denominación de Las Tres Villas, otorgando la capital al núcleo de Doña María-Ocaña. Su territorio está situado al pie de Sierra Nevada, al lado del Valle del río Nacimiento, y por tanto, está incluido en el Parque Natural de Sierra Nevada, uno de los paraísos naturales de la comunidad, por su riqueza paisajística, botánica, faunística y antropológica.
Formada por las villas de Doña María, Escúllar y Ocaña. En
los años de 1810, 1811 y 1812, estas tres villas constituían un
sólo municipio. Las posibilidades económicas hizo que se
segregaran en años posteriores. Volverían a fusionarse en el
1820 las villas de Doña María y Ocaña de Alboloduy, con el
nombre de Doña María de Ocaña, con el objeto de mejorar los
servicios municipales. En los años setenta se vuelve a plantear la
fusión de las tres villas. El 16 de septiembre de 1976, en Consejo
de Ministros, se aprueba la fusión voluntaria de los municipios de
Doña María-Ocaña y Escúllar en uno solo con el nombre de Las
Tres Villas.
Siendo Abla una población de cierta entidad en la época romana,
la calzada pasaba por ella, se forma cerca de ella la Venta de
Doña María. En el 1571, en el Libro de Apeo y Población de
Abla aparecen, además de Abla, otros dos núcleos de población:
las Adelfas y la Venta de Doña María. Escúllar y Ocaña
aparecen como barriadas de Abla a mediados del siglo XVIII, y La
Venta de Doña María como una cortijada formada por nueve
casas-cortijo propiedad del labrador don Juan Manuel Mendoza,
vecino de Abla. En esta época Las Tres Villas, aunque obtienen
cierta independencia, seguirán dependiendo de Abla en cuanto al
pago de paja, utensilios, mesta y censo de población.
Como a tantos municipios de la provincia, el descenso de población
durante todo el siglo XX ha sido patente. Desde 1900 hasta hoy ha
pasado de unos 3.127 habitantes hasta 703. Aunque en la actualidad
tiene una agricultura de autoabastecimiento, en los últimos años
está viendo un resurgir del cultivo del olivar.
Embutidos. Fritada alpujarreña. Choto al ajo cabañil. Cocina
mareá Encebollado con hígado de cerdo. Tabirnas colorás (guiso
de patatas con pimientos rojos, cebolla y ajos).
Dulces: Roscos de Semana Santa. Soplillos de huevo y almendra.
Mantecados de miel. Rosquillos de vino.