De la época prehistórica existen en diversos puntos de su
término municipal unos petroglifos, entre los que podemos destacar
el de la "Piedra de la Herradura". Aunque hasta ahora es difícil
determinar la ocupación posterior de fenicios, cartagineses y
romanos, se sabe que estuvieron por esta comarca en busca de
minerales.
Durante el periodo de Al-Andalus, esta actividad minera desaparece
para dedicarse preferentemente a la agrícola. Durante este
periodo Almería cuenta con una importante industria en lino y
seda. Madoz habla que a mediados del siglo pasado, Líjar contaba
con 25 telares para la fabricación de telas de lino y cáñamo.
Estos telares no han llegado hasta nuestros días.
En la actualidad la actividad agrícola es sólo para el
autoconsumo. En lo que sí cuenta con un desarrollo importante es
en la explotación de las canteras de mármol, auténtico motor
económico de la comarca. Cuenta hoy día con doce explotaciones.
Un hecho curioso de Líjar es que en la visita que hizo el rey
Alfonso XII a Francia en el 1883, éste fue abucheado e insultado
por ciudadanos franceses. Líjar entonces tomó la determinación
de declarar la guerra a Francia el 14 de octubre de 1883. Cien
años después se firmaría el Tratado de Paz entre las
autoridades de la villa y los representantes de Francia.