MACAEL
Decir Macael significa hablar del mármol, famoso en todo el mundo
y a lo largo de la historia, y utilizado en monumentos como la
Alhambra, el Teatro romano de Mérida, la Mezquita de Córdoba, el
Palacio de Medina Azahara, el Monasterio de El Escorial, el Palacio
Real, etc.
Gracias a ello este pueblo, situado en la Sierra de los Filabres, y
se ha convertido en una ciudad próspera y rica, en la que se
utiliza con abundancia el preciado material, su verdadera seña de
identidad.
Famosa en el mundo entero por sus importantes canteras de mármol.
A través de la historia el mármol de Macael lo han utilizado
desde los fenicios para sus ataúdes hasta pabellones de la
Exposición Universal de Sevilla de 1992.
Aunque sus mármoles se utilizaran desde antiguo no se conocen
datos del origen de la villa hasta el siglo X y XI durante el
periodo de Al-Andalus. El núcleo original de esta población se
encuentra a dos kilómetros y medio más abajo en el llamado
"Macael Viejo". Este lugar ha sido utilizado como canteras, es por
lo que los restos de este asentamiento no se han conservado
adecuadamente. Ya en los siglos X y XI se extrajo mármol para la
Alcazaba de Almería, durante el reinado de Almotacin. En los
siglos XIII y XIV se utilizarán sus mármoles en la Alhambra de
Granada.
Con la conquista cristiana a finales del siglo XV, Macael se
rindió a los Reyes Católicos con las Capitulaciones de Baza en el
1489. El año 1501, por una Real Cédula se concede a Baza el
privilegio de anexionarse la villa de Macael. En el 1521 se extraen
los mármoles de la Capilla Real de los Reyes Católicos en
Granada.
Durante la Guerra de las Alpujarras (1568-1570), Macael estuvo
implicada en el conflicto. Un lugarteniente de Aben Humeya fue El
Lale, alguacil de Macael que descendía de la aristocracia
granadina. En un principio la rebelión fue sofocada en esta zona
por el Marqués de los Vélez, después llegaría don Juan de
Austria. Antes de la guerra Macael contaba con 293 habitantes.
Acabada ésta, sería expulsados del Reino de Granada y repoblado
con 22 familias procedentes de Levante y Castilla-La Mancha. En el
año 1581 se encargaron mármoles para el Monasterio del Escorial.
En los siglos XVII y XVIII habrá un aumento paulatino de
población, en el 1699 ya contaba con 403 habitantes. Se seguirán
explotando sus canteras: en el 1655 se encargan piezas para enlosar
la Catedral de Jaén y en el 1792 para el Palacio Real.
La explotación de sus canteras será aún más importante en el
siglo XIX con la industrialización y mecanización de todo el
proceso de extracción, labrado, aserrado y pulimentado que le
daría un gran impulso. La ampliación del mercado vino de la
mano del ferrocarril y hace que se extienda la utilización del
mármol no sólo a obras nobles y monumentales, sino en domicilios
particulares, muebles y diversos útiles.
En la actualidad gracias a la unión de esfuerzos de todas las
administraciones ha hecho que este sector no se haya estancado y se
haga competitivo con otros países, como es el caso de Italia,
potenciándose este importante sector industrial. También se ha
creado el Centro Tecnológico Andaluz de la Piedra para el ensayo,
análisis, control de calidad, asesoramiento, desarrollo
tecnológico, etc. a nivel de toda Andalucía.