Ya fue poblada en la época prehistórica. Se encuentran algunos
grabados en la roca en el Huerto del Moro y en los Rodeos.
El topónimo de Castro es de origen latino. A finales del siglo VII
o principios del VIII llegaron a estas tierras bereberes llamados
yarawas, muy romanizados y de religión cristiana. Al mando de
ellos venía la reina La Kahima. Castro significa en latín
campamento, por lo tanto estos bereberes establecieron su
campamento en estas tierras. Este puede ser el origen de su nombre.
Durante el periodo de Al-Andalus esta zona era, por tanto, de
población mozárabe. Cuando Alfonso VII el Batallador conquistó
Almería en el 1125, muchos de sus habitantes se fueron con él
para repoblar el Valle del Ebro. El vacío de población se
rellenaría con gentes de origen islámico.
Con la conquista cristiana, los Reyes Católicos cedieron esta
villa al señorío del Duque del Infantado, quedando poblada por
moriscos. Al inicio de la Guerra de las Alpujarras (1568-1570),
esta población no se levantaría hasta etapas posteriores de la
guerra. La mayor parte de la población murió en la contienda, de
hambre o enfermedades, otros fueron vendidos como esclavos o
huyeron. Al final entre Castro y Olula de Castro quedaron unos 100
moriscos. Con al expulsión de éstos del Reino de Granada Olula
quedaría despoblada y su caserío medio destruido. Ésta fue
una de las zonas que más tarde fue repoblada. Al final del siglo
XVI llegaron 10 pobladores, aunque sólo se quedaron 5 de ellos.
Según el Catastro de Ensenada de mediados del siglo XVIII, Olula
contaba con 228 habitantes, 56 casas, 2 molinos de harina y una
taberna.
La emigración ha hecho fuerte mella en esta villa pues en la
actualidad cuenta con alrededor de 200 habitantes y una población
muy envejecida. Existe la posibilidad de levantar esta villa para
que no se pierda mejorando las comunicaciones y el inicio del
turismo rural.
Embutidos. Sopa de ajo almeriense. Pimentón o caldo colorao
(especie de zarzuela de pescado). Olla de trigo. Cocido en
morcilla. Gurullos (plato esencialmente campero consistente en
migas de pan mojadas, escurridas y fritas en manteca de cerdo e
ingredientes tales como ajos, chorizo y tocino entre otros).
Escabechado. Choto al ajillo.
Dulces: Roscos. Bollos de nata. Hojaldres. Empanadillas.