Villa situada en uno de los valles del río Andarax a unos 13
kilómetros de la capital. Su población está dispersa por su
término municipal en núcleos como La Plaza, la Ermita, Mortero,
La Chincha, La Fuente, Toril y el Marraque.
Su situación ha favorecido el asentamiento de pueblos a lo largo
de la historia, desde la época prehistórica hasta la romana.
Podemos hablar de su mayor esplendor durante el periodo de
Al-Andalus y también podemos hablar del inicio de su decadencia
con la conquista cristiana de 1489, formando parte de la
jurisdicción de Almería.
Con la rebelión morisca en 1568 y su posterior expulsión del
Reino de Granada en 1570, Rioja quedó prácticamente despoblada ya
que más del noventa por ciento de la población era morisca. El 17
de abril de 1570, don Juan de Austria, encargado por Felipe II para
sofocar la rebelión, llegó a dormir en Rioja. La repoblación se
haría en años posteriores con cristianos viejos pasando a
depender de Gádor hasta obtener su independencia en el año 1635.
Según Madoz se explotaron en el siglo XIX algunos criaderos
argentíferos situados en la sierra, aunque su producción era
escasa. También en la segunda mitad del siglo XIX se verá
impulsada su economía por el cultivo de la uva de Ohanes,
iniciando su crisis a partir de 1910. En la década de los
cuarenta, la postguerra, y los setenta se verá sacudida por la
emigración.
En la actualidad, su actividad económica se centra en la
agricultura, algunas pequeñas industrias y su proximidad a la
capital hace posible la implantación de industrias y el incremento
de la actividad constructora. En su término se encuentran los
baños de Alfaro, de aguas sulfurosas cálcicas, indicadas para
dermatitis y catarros de vías respiratorias.
Embutidos. Fritada alpujarreña. Choto al ajo cabañil. Olla de
nabos Encebollado con hígado de cerdo. Tabirnas colorás (guiso
de patatas con pimientos rojos, cebolla y ajos).
Dulces: Roscos de Semana Santa. Soplillos de huevo y almendra.
Mantecados de miel. Rosquillas.