Lugar de asentamiento desde los tiempos prehistóricos por su
situación junto a valles fértiles y posición estratégica y
privilegiada.
De la Edad del Cobre, mediados del III milenio a. C., nos
encontramos con el asentamiento de Los Millares. Se trata de un
poblado de casas circulares fortificado con una muralla y una gran
necrópolis de sepulcros colectivos.
Los romanos construyeron una torre vigía para guardar la calzada
que iba de Guadix a Urci (Pechina). Durante el periodo de
Al-Andalus, Idrisi, geógrafo del siglo XII, nos habla que el
Castillo de Mondújar estaba en una colina cerca del río,
quizás fuera la antigua fortaleza romana que utilizaron también
los árabes. Guechen o Huechar era la otra alquería del
término.
Con la conquista cristiana debió de fundarse Santa Fe que
sustituirá como centro de población a las alquerías de
Mondújar y Huechar. Antes de la Guerra de las Alpujarras
(1568-1570), Santa Fe, Mondújar y Huechar contaban con 176
moriscos. Tras la guerra y expulsión de los moriscos se llevó a
cabo la repoblación en el 1573. La repoblación se hizo con 42
pobladores procedentes de Jaén, Cádiz, Levante, Navarra, Lugo y
un italiano que llegaron a Santa Fe, Mondújar y Huechar
quedarían despobladas.
Una lenta recuperación demográfica nos lleva hasta mediados del
siglo XVIII en el que el Catastro de Ensenada nos arroja una
población para Santa Fe de 262 habitantes. La segunda mitad del
siglo XIX traerá consigo la prosperidad que supuso el cultivo de
la uva de Ohanes y las minas de Gádor generadoras de mano de obra,
a esto se uniría la implantación del ferrocarril. Este auge
económico llegará hasta la primera decena del siglo XX. En el
1911 se inaugura el primer tren eléctrico de España, con
carácter experimental, entre Santa Fe y Gérgal.
En la actualidad su actividad económica se centra en la
agricultura con el cultivo de la naranja, como alternativa a la uva
de Ohanes; el olivo y los frutales.