Villa situada en las estribaciones de la Sierra de las Estancias.
Mira al Valle del Almanzora en su parte Norte. El escritor
Francisco Villaespesa la llamó "Balcón del Almanzora".
El origen de esta villa es de la época romana, siglo II d. de C.,
aunque más al Sur del enclave actual. Parece ser que fue un lugar
de importancia ya que el emperador Marco Aurelio le autorizó para
acuñar moneda. Al inicio del periodo de Al-Andalus se asentará en
el enclave actual, por ser un lugar de mejor defensa y con
abundancia de agua. Ya en el siglo IX aparece el Hisn Somontan como
una fortaleza segura.
Con la conquista cristiana, los Reyes Católicos dieron en junio de
1492 las villas de Somontín y Fines a don Alonso Fernández de
Córdoba. También entraría a formar parte de las revueltas
moriscas con la consiguiente expulsión del Reino de Granada en el
1570 y la posterior repoblación con gentes venidas de fuera de
este reino.
Por lo visto en el año 1594 recibió la visita de don Miguel de
Cervantes, como Recaudador de Impuestos de la Hacienda Real que
era, por los problemas que había para la recaudación de las
alcabalas reales de Somontín y otros pueblos del Almanzora.
Según Madoz, en el año 1848 ya existían las minas de talco, es
posible que el inicio de su explotación fuera en el intervalo
entre 1752 y 1848. El llamado jaboncillo de astre, dio trabajo a la
población durante bastante tiempo. A principio de siglo era una
explotación un poco anárquica o formada por pequeñas fábricas.
Después de la Guerra Civil se produciría una reactivación
alcanzándose una producción muy importante. Posteriormente el
agotamiento del mejor filón y la aparición de bolsas de agua
subterránea que dificultaban su explotación ha sido abandonada.
En la actualidad su economía se basa en la agricultura con el
cultivo de cereales, almendros, vid, olivar y hortalizas para el
autoconsumo; y la ganadería en el que predomina el ganado
caprino.