TREBUJENA
Situado en el extremo noroccidental de la provincia, presenta un
paisaje que va desde la campiña a la marisma. La primera, con
tierras dedicadas a la agricultura, y la segunda, muy cerca de la
desembocadura de Guadalquivir, presenta un paisaje muy poco
alterado y de una rara belleza. De esta zona destaca el Codo de la
Esparraguera, incluido en el Parque Natural del Entorno de Doñana.
En estas marismas rodó Steven Spielberg parte de su película EL
IMPERIO DEL SOL, (1987).
El pueblo, asentado sobre una suave loma, desde donde se domina su
término, es de origen árabe; de él caben destacar los restos del
Castillo de los Pérez Guzmán y la Iglesia de la Purísima
Concepción.
Los yacimientos arqueológicos encontrados en esta zona atestiguan
asentamientos humanos desde época prehistórica. En los
alrededores se desarrolló la civilización tartessia, que
establecieron relaciones comerciales con las colonias fenicias
situadas en las costas mediterráneas.
La romanización fue muy intensa. De este período histórico
procede su nombre, que cabe atribuirlo a una derivación del nombre
personal Trebucius. A orillas del Guadalquivir, los romanos
fundaron el Portus Tarbissana para facilitar la distribución de
los productos agrícolas -cereales, aceite de oliva y vid,
fundamentalmente- de estas fértiles tierras.
Los musulmanes, que ocuparían el lugar durante cinco siglos, la
llamarían Trabuxena.
La conquista cristiana se llevó a cabo en el siglo XIII por
Fernando III y la repoblación por su hijo Alfonso X.
El siglo XIX se caracterizará por las continuas revueltas de
jornaleros luchando contra el abuso de los propietarios de las
tierras. En el 1872, en una de estas revueltas campesinas, se
quemaría su archivo municipal.
Hoy, sus tierras albarizas gozan de una acreditada fama por sus
cultivos de vides.