VÍCAR
Ubicado en la falda sur de la Sierra de Gádor, este pueblo
perteneciente a una de las comarcas más ricas de España (la mayor
parte de su término municipal está dedicado a la agricultura
intensiva de invernadero), está dividido en varios núcleos
urbanos: Vícar Viejo, la Puebla de Vícar, la Gangosa,
Cabanillas y LLanos de Vícar. En el primero de ellos, que
presenta rasgos de tipo alpujarreño, se encuentra su singular
Iglesia.
Villa situada en las últimas estribaciones de la Sierra de Gádor,
en el Poniente almeriense. De profunda tradición agrícola,
mantiene como núcleos más importantes los siguientes: Barriada de
La Gangosa, La Puebla de Vícar, el núcleo de mayor entidad del
municipio, así como Cabañuelas.
Como toda la comarca, sirvió de asentamiento para romanos y
árabes. Tras la conquista cristiana a finales del siglo XV, en el
año 1505 fue donada por los Reyes Católicos a la ciudad de
Almería.
Con la Guerra de las Alpujarras (1568-1570), la rebelión adquiere
especial virulencia en Vícar. Terminada la contienda se
expulsaron los moriscos del Reino de Granada y la repoblación se
llevará a cabo con posterioridad a 1573. Este hecho acarreará un
descenso importante en la actividad agraria y en los sistemas de
cultivo.
En el año 1712 el rey Felipe V concede el título de Marqués de
Casablanca a don Luis Maza de Mendoza y Montalvo con señorío en
Vícar. En el año 1782 obtendrá su independencia como
municipio.
A partir de 1972 su economía y población experimentarán un
notable incremento con la puesta en funcionamiento de los cultivos
enarenados e invernaderos. Esto ha desplazado a la población hacia
la llanura litoral. Hoy día es un importante foco de
inmigración de la Alpujarra almeriense y granadina.