Durante el periodo de al-Andalus fue una alquería.
La conquista cristiana fue llevada a cabo en el año 1245 por el
rey Fernando III en el año 1245. Éste la entregó a uno de sus
caballeros, Villar de D. Pardo, que le dio nombre y la repobló.
Luego sería destruida y despoblada en una da las escaramuzas
entre cristianos y musulmanes, al estar en zona fronteriza entre
los reinos de Jaén y Granada.
En el año 1371 fue cedida en señorío por el rey Enrique III a
D. Pedro Ruiz de Torres.
Felipe II convierte en condado el antiguo señorío en el año
1558.
Finalmente sería incorporado al patrimonio de los Marqueses de
Belgida.