Córdoba
MOLINOS ÁRABES. De entre la serie de molinos árabes instalados en el curso del Guadalquivir, destaca el de Albolafia, que servía tanto para la molienda de grano como para llevar agua del río hasta el Alcázar de los califas.
CASA DE LOS VILLALONES. Casa señorial de la nobleza cordobesa del siglo XVI.
IGLESIA DE SAN ANDRÉS. La iglesia de San Andrés fue mandada construir, en el siglo XIII, por Fernando III. Del primitivo templo apenas queda más que su emplazamiento, la torre es del siglo XVI y la iglesia fue prácticamente reconstruida en el XVIII. En su interior guarda un importante patrimonio artístico, destacando los retablos barrocos.
IGLESIA DE LA MAGDALENA. Ubicada en una de las plazas más castizas de Córdoba, la plaza de la Magdalena, fue mandada construir, en el siglo XIII, por Fernando III, y responde a los cánones del estilo gótico propio de esa época. A lo largo del tiempo ha experimentado distintas restauraciones, la más reciente en la última década del siglo XX, cuando el templo pierde su carácter religioso y se convierte en centro cultural, lugar de exposiciones, conciertos, conferencias y otras actividades relacionadas con la vida socio-cultural cordobesa.
CONVENTO DE LOS TRINITARIOS. También llamada iglesia de los Padres de Gracia. La iglesia del convento de los padres Trinarios Descalzos abre su fachada a la plaza popularmente conocida como plaza del Alpargate. Fue edificada, siglo XVII, sobre una antigua ermita, y responde a los cánones del barroco cordobés. En su interior guarda la imagen de Jesús Nazareno Rescatado, a la que los cordobeses muestran un especial fervor, y los Cuatro Evangelios, obra del escultor Alonso Gómez de Sandoval, nacido en Córdoba en 1713 y considerado uno de los mejores imagineros del siglo XVIII.
IGLESIA DE SAN LORENZO. Tras la conquista de la Ciudad por Fernando III, esta iglesia fue, en la segunda mitad del siglo XIII, una de las siete primeras fundadas en la Ciudad. Se emplaza sobre el lugar que anteriormente ocupara una antigua mezquita. Ya en la Edad Media, la advocación del templo al mártir San Lorenzo la convertiría en una de las más populares de Córdoba. De la época medieval sólo se conservan algunos elementos escultóricos en sus capiteles. La torre, que utiliza el basamento de la primitiva mezquita, es obra de Hernán Ruiz el Joven.- IGLESIA DE SAN RAFAEL. También llamada del Juramento, fue edificada a lo largo del siglo XVII y luego ampliada a finales del XVIII, a este último período pertenece la fachada. En su interior guarda un interesante retablo barroco y la imagen de San Rafael, el Arcángel Custodio, que goza de un gran fervor popular, es obra del cordobés Alonso Gómez de Sandoval, considerado uno de los mejores imagineros del siglo XVIII.
- IGLESIA DE SAN AGUSTÍN. Poco queda ya del conjunto arquitectónico que acogía a la iglesia y al convento de San Agustín. En el siglo XIX, ocupado por las tropas napoleónicas, sufrió graves desperfectos. Sin embargo, se ubica en uno de los lugares más castizos del casco urbano de la Ciudad, la fachada de su iglesia se abre a la plaza de San Agustín, donde se encuentra la estatua homenaje al popular cantaor cordobés Ramón Medina.
- IGLESIA DE SANTA VICTORIA. Conjunto arquitectónico del Colegio de Santa Victoria, construido en la segunda mitad del siglo XVIII por el arquitecto francés Baltasar Drevetón. Es una de las primeras muestras del Neoclasicismo en Córdoba.
- PALACIO DE LOS MARQUESES DE VIANA. Edificio noble del siglo XVI, es conocido también en Córdoba como el Museo de los Patios, ya que la estructura de la vivienda se organiza en torno a una serie de patios, de la mejor tradición cordobesa, profusamente adornados con motivos florales. Además de su interés arquitectónico, el Museo expone diversas colecciones de obras de arte, entre las que destacan las de tapices, con obras de Goya y Bayeu, porcelanas y armas de fuego.
- IGLESIA DE SANTA MARINA. Tras la conquista de la Ciudad por Fernando III, Santa Marina fue una de las siete primeras iglesias fundadas en la Ciudad. El tiempo, y sucesivas reformas, han ido cambiando la primitiva imagen gótico-mudéjar de este templo.
- IGLESIA DE SAN CAYETANO. Declarada Monumento Histórico-Artístico Nacional, se significa además como variante cordobesa del barroco clasicista. En su interior guarda unas magníficas pinturas al fresco que cubren todas las superficies a la vista.
- TORRE DE LA MAL MUERTA. Torre albarrana anexa a las murallas de la Ciudad, mandada construir por Enrique III en la primera década del siglo XV. Una antigua leyenda, muy popular en Córdoba, cuenta que un noble caballero mató a su mujer y, por tomarse la justicia por su mano, el rey lo condenó a construir la torre en memoria de aquella que había sido "mal muerta", y una vez terminada habría de servirle de prisión por el resto de sus días. Sin embargo, no hay dato alguno que dé verosimilitud a esta leyenda; sí es cierto que durante el siglo XVIII fue cárcel destinada a individuos de la nobleza cordobesa y, en el XIX se usó como polvorín militar.
- PLAZA DE LOS DOLORES. También llamada plaza de Capuchinos o del Cristo de los Dolores, una de las más conocidas imágenes de Córdoba, a la que se conoce popularmente como el "Cristo de los Faroles". En la plaza se encuentran el convento de Capuchinos y la iglesia de los Dolores, donde se venera la Virgen de los Dolores, por la que muchos cordobeses sienten una gran devoción: es tradicional que a los niños que nacen en Córdoba se les "pase por el manto" de la Virgen.
- MUSEO ARQUEOLÓGICO. Ocupa las estancias del antiguo palacio de la familia Páez de Castillejo, edificio de magnífica fachada renacentista que da paso a tres hermosos patios de estilo cordobés y una serie de salones donde se exponen mosaicos romanos, piezas de la época visigoda, importantes colecciones del período árabe-andalusí y otras pertenecientes a los estilos renacimiento y barroco; espléndidas muestras del pasado cordobés que hacen de este museo un lugar de visita obligada.
- PLAZA DE LA CORREDERA. El nombre de la plaza tiene su origen en el hecho de que, por su amplitud, era el lugar donde se celebraban los actos más concurridos, y en particular las carreras de caballos y corridas de toros; éstas tuvieron como escenario la Corredera hasta la primera mitad del siglo XIX. Espacio cargado de historia, la plaza fue testigo de las grandes proclamas, de las ejecuciones públicas, de autos de fe y de todos aquellos acontecimientos que convocaban al gentío. Su estructura actual responde al diseño que en 1683 determinara el corregidor Francisco Ronquillo, quien la mandó construir. También fue durante mucho tiempo el espacio del mercado que, ocupando el centro de la plaza, tuvo diversas instalaciones. En fase de restauración, La Corredera está llamada a ser un lugar de encuentro de cordobeses y foráneos, que ya acuden a las terrazas de sus bares y cafeterías, y a las tiendas de antigüedades y artesanía instaladas bajo sus galerías porticadas.
- IGLESIA DE SAN PEDRO. La parroquia de San Pedro es uno de los lugares de mayor tradición cristiana de Córdoba. Construida en la segunda mitad del siglo XIII, sigue las pautas del estilo gótico de otras iglesias cordobesas de la época. La portada gótica original fue sustituida, en 1542, por la que actualmente conocemos, obra de Hernán Ruiz II, de estilo purista. El templo fue completamente restaurado en la última década del siglo XX.
- MUSEO PROVINCIAL DE BELLAS ARTES Y MUSEO DE JULIO ROMERO DE TORRES. Ocupan las dependencias del antiguo Hospital de la Caridad de Nuestro Señor Jesucristo, cuya fachada se abre a la tan conocida Plaza del Potro. El Museo de Bellas Artes tiene su antecedente en el Museo Provincial, fundado en este mismo edificio en 1844, y expone en su interior una interesante colección de obras pictóricas y escultóricas, desde el medievo hasta el siglo XX. El Museo Julio Romero de Torres, contiene una nutrida muestra de la obra del pintor cordobés, desde sus comienzos, 1895, hasta la madurez del artista, cuando produce imágenes como esta "La chiquita piconera", fechada en 1929, poco antes de su muerte.
- CALLEJA DE LOS ARQUILLOS. A la popular calle de Las Cabezas desemboca esta calleja, que guarda en su trazado la memoria de la Córdoba musulmana, cruzada por siete pequeños arcos, donde, según la leyenda, fueron colgadas las cabezas de los siete Infantes de Lara. Cuenta la leyenda que estos nobles cristianos fueron traicionados por gente próxima a su propia familia, cayeron en poder de soldados musulmanes, quienes los decapitaron y, a modo de trofeo, llevaron sus cabezas a Córdoba en la punta de sus lanzas y las colgaron y quedaron expuestas en cada uno de los arcos de la calle para general escarmiento de cristianos.
- CASA DE LOS MARQUESES DEL CARPIO. En la calle de San Fernando, también llamada calle de La Feria, abre una de sus fachadas la casa señorial de los marqueses del Carpio, en el mismo lugar que ocupara la muralla medieval que dividía Córdoba en dos núcleos de población diferenciados: la medina y la ajerquía o zona oriental.
- PLAZA DEL POTRO. Desde siempre, uno de los lugares más conocidos y castizos de Córdoba; ya aparece en obras de escritores ilustres, entre ellos Cervantes, Mateo Alemán y Quevedo. Algunas de las casas de la plaza datan del siglo XIV, y en su traza se deja sentir la impronta de las plazas renacentistas, aunque la configuración actual del espacio se produce tras una remodelación urbana del siglo XVII. La famosa Fuente del Potro se instaló, aunque en otro lugar de la plaza, en 1577. Durante mucho tiempo fue el lugar donde se celebraban las ferias de ganado y donde se concentraban tratantes y comerciantes venidos de distintos puntos de Andalucía, de ahí la concentración de posadas y mesones, como los de la Espada, la Herradura, la Madera o el Potro, de los que sólo queda éste último. Ahora es un lugar de cita obligada para quien visita Córdoba, porque al interés propio de este espacio urbano se une el encontrarse aquí dos importantes museos: el de Bellas Artes y el de Julio Romero de Torres.
- PATIOS CORDOBESES. Cada año, al llegar la primavera, una llamada se deja sentir en todos los rincones de la Ciudad: "Viajero que tienes la fortuna de recorrer Córdoba, este Mayo estás invitado a disfrutar de la hospitalidad de los cordobeses, que abrirán las puertas de sus casas para que puedas compartir la desbordante armonía floral de sus patios". Y es que si un paseo por las calles de Córdoba, en cualquier época del año, nos permite apreciar la singularidad arquitectónica que guardan los patios de esta ciudad única, Patrimonio de la Humanidad, es en mayo cuando lo encontramos en su máximo esplendor.
- SINAGOGA. Fue construida (1315) bajo el gobierno cristiano del rey Alfonso XI, en una época de expansión de la congregación judía en Córdoba. La ornamentación de sus paredes, donde se reconocen las influencias mudéjares, quedó oculta durante siglos, ya que tras la expulsión de los judíos decretada por los Reyes Católicos el edificio se convirtió en hospital dedicado a los enfermos de la rabia. Restaurado el edificio en el siglo XIX, es el único testimonio que queda en Andalucía de un templo judío de época medieval.
- ZOCO Y MUSEO TAURINO. En el entorno de sonoros nombres como Averroes, calle judíos o plaza de Maimónides encontramos la Casa de las Bulas, que divide su espacio entre: El Zoco Municipal de Artesanía, con talleres y tiendas especializados en cerámica, trabajos en cuero, joyas de oro o plata y la tan renombrada filigrana cordobesa, y el Museo Taurino, que expone una interesante colección de objetos relacionados con la tauromaquia y la Córdoba cuna de grandes maestros del toreo.
- CALLEJA DE LAS FLORES. Un mundo de sensaciones envuelve al viajero que se adentra por entre las calles estrechas y laberínticas que desembocan en la Mezquita; perfectamente intactas en su esencia, vienen a ser ejemplo de la estética andalusí: paredes blancas adornadas con macetas de colores aromáticos que se abren a recoletas plazuelas. Así es una de las más típicas y visitadas calles de Córdoba: la Calleja de las Flores, que ofrece además una vista singular de la torre de la Mezquita Catedral.
- MEZQUITA CATEDRAL. Lugar sagrado a lo largo de los tiempos, este espacio ha sido históricamente: templo romano dedicado a la diosa Jano, basílica visigoda hasta el año 741, desde entonces, y hasta bien entrado el siglo XIII, mezquita aljama y, a partir de esta última fecha, iglesia mayor de Córdoba. Templo compartido por cristianos y musulmanes hasta tiempos de Abderrahmán I (756-788), emir que lograría comprar el derecho de uso a los cristianos para construir la más espléndida mezquita de Al-Andalus. La mezquita sería sucesivamente ampliada por distintos emires y califas cordobeses, destacando las obras emprendidas por Abderrahmán II (822-852) y, ya en el siglo X, por Abderrahmán III, Alhakem II y Almanzor, visir de Hixem II, que la dotaría de ocho nuevas naves. En este período de esplendor, el templo tenía más de mil columnas, que soportaban el juego polícromo de los arcos tan característicos de esta monumental obra arquitectónica. La Catedral, que ha embutido en el interior de su torre campanario el alminar de la antigua mezquita, es obra del siglo XVI (los primeros conquistadores cristianos no quisieron alterar, dado el esplendor del templo que encontraban, la estructura de la primitiva mezquita y se limitaron a adaptarla a su liturgia) y primer cuarto del XVII y, aunque con notas barrocas de este último período, responde en general al estilo del Renacimiento.
- PALACIO DE CONGRESOS Y EXPOSICIONES. Se ubica en las instalaciones que antiguamente ocupara el Hospital Mayor de San Sebastián. Edificio del siglo XVI, construido bajo la dirección de Hernán Ruiz I, responde en su conjunto al denominado "gótico humanista", y muestra en su fachada la portada, mezcla de elementos góticos y platerescos, de mayor interés artístico de Córdoba en este período. Además de los eventos que habitualmente se celebran, en su magnífico patio mudéjar encontramos una interesante y variada muestra de la artesanía cordobesa.
- ALCÁZAR DE LOS REYES CRISTIANOS. Este conjunto monumental fue declarado de interés histórico-artístico en 1931. Como tantos otros espacios singulares de la capital cordobesa, ha sido escenario privilegiado del discurrir de la Historia: fue aduana en tiempos del Imperio Romano, fortificación ocupada por la nobleza en época visigoda, y alcázar musulmán que, tras la conquista de la Ciudad por Fernando III, pasa a ser lugar ocupado por dependencias militares y religiosas. Es el rey Alfonso XI el que, en 1328, decide construir el alcázar cristiano. Enrique IV (1454-1475) convierte la fortificación en casa palaciega, dotándola de baños y jardines de tradición andalusí. Fue la residencia de los Reyes Católicos durante la guerra de Granada, y en este palacio recibieron la visita de Cristóbal Colón. Fue sede del Santo Oficio (más conocido por Inquisición), y en el XIX se usó como cárcel. Ahora, descansando ya de las historias trágicas que se vivieron entre sus paredes, invita al particular sosiego que esconden sus murallas y es por ello uno de los edificios más visitados de toda Córdoba.
- PUERTA DEL PUENTE. Frente al Puente Romano, y desde época romana, en la muralla que ciñe a la ciudad histórica se abría una puerta que, con el tiempo, iría cambiando de aspecto. La que hoy vemos fue mandada construir por Felipe II en 1571, y controlaba el paso a la Ciudad de quienes cruzaban el puente. Todavía en los primeros años del siglo XX la Puerta se encontraba adosada a restos de murallas; en 1912 se decide aislar el monumento, quedando convertido desde entonces en una especie de arco del triunfo.
- PUENTE ROMANO. En el siglo I a. C. ya era Córdoba un importante enclave urbano, administrado por el gobierno de Roma. El río Betis (luego, con los árabes, Guadalquivir) se recorría navegando hasta las mismas puertas de la Ciudad, y se atravesaba también en barcazas; a mediados del siglo I a.C., el creciente tránsito de personas y mercancías obligó a construir el primer puente de Córdoba, que aún conserva el apelativo de "Romano". Como tantas otras obras monumentales de la Ciudad, viene a ser un friso de la historia donde seguir la huella de los árabes, los conquistadores cristianos y el paso del Antiguo Régimen a la Edad Contemporánea. A la mitad de uno de sus pretiles se encuentra una estatua del Arcángel San Rafael, imagen muy frecuente en el tejido urbano de Córdoba.
Campos de golf
Club de Campo de Córdoba
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