Laroles, cabecera administrativa del municipio de Nevada, perteneció durante la dominación musulmana a la taha de Ugíjar. Fue llamada en la antigüedad Alaroles.
La historia del territorio de este municipio corre pareja a la de otras localidades de la Alpujarra, comarca que, por su aislamiento geográfico, ha desarrollado desde siempre una cultura propia y diferenciada, que tuvo su momento de esplendor en el período árabe-andalusí, cuando toda la Alpujarra era un importante emporio agrícola especializado en la producción de seda.
Tras la conquista de Granada (1492) por los Reyes Católicos, la población se vio paulatinamente sometida a una presión que llegó a convertirse en intolerable, y en 1568 un rico terrateniente de la zona, Hernando de Válor, que tomó el nombre de Abén Humeya, se levantó en armas contra Felipe II, provocando una revuelta general entre los moriscos de todo el reino de Granada.
Las poblaciones de Laroles, Mairena, Picena y Júbar (que desde 1974 integran el municipio de Nevada) jugaron un papel fundamental en esta guerra de guerrillas, debido en gran parte a su situación estratégica en la entrada norte, por el puerto de la Ragua, a La Alpujarra.
Disensiones internas entre los propios moriscos, que acabaron dando muerte a Abén Humeya (1569), permitieron que Juan de Austria terminara pronto con el levantamiento.
Los moriscos serían definitivamente expulsados en 1609.
Las Alpujarras se fueron poblando luego con campesinos procedentes de Galicia, León, Asturias y Castilla.