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El Valle de los Tejos Milenarios

El Valle de los Tejos Milenarios

Arroyo Frío

Explora la Sierra de Cazorla, Segura y las Villas. Rodéate de naturaleza en el mismo nacimiento del río Guadalquivir, y camina por la tejeda de la Cañada de las Fuentes, acompañado de los árboles más viejos de España.

El nacimiento del “Río Grande”, en árabe: Guadalquivir.

Andalucía es mucho más que tapas, sol y playa. La Sierra de Cazorla, en la provincia de Jaén, es un buen ejemplo de la diversidad de paisajes que se aprecian en el territorio andaluz. Presenta una de las zonas montañosas más espectaculares del lugar, y su colosal sucesión de sierras alberga más de 200 especies animales y más de 2.300 vegetales.

La sierra también acoge el nacimiento del Guadalquivir, que se puede visitar haciendo una excursión apta para todos los públicos. Primero hay que llegar al Puente de las Herrerías. Una vez allí, hay que seguir por un camino de tierra apto tanto para senderismo como para vehículos (excepto motos)

Se distingue el nacimiento oficial del río al mismo lado del camino, bajando por unas escaleras de piedra. Lo encontramos bajo una placa en la que hay grabada un poema de los hermanos Álvarez Quintero. Sin embargo, el nacimiento real del río se halla en el barranco de la Cañada de las Fuentes, donde convergen varios arroyos procedentes de las montañas cercanas.

Curiosidad: por el camino es fácil tropezarse con algún grupo de zorros. Los animales están tan acostumbrados a la presencia humana que se interponen en la carretera, esperando ser alimentados.


El sendero de los árboles más viejos de España y de Europa.

Tras contemplar el nacimiento del “Río Grande”, el nombre que le dieron los árabes, la excursión continúa. Siguiendo el camino, minutos más tarde hay un desvío que nos lleva al majestuoso sendero de los Tejos Milenarios.

El sendero nos ofrece la posibilidad de contemplar uno de los ecosistemas mejor conservados de Andalucía. El trayecto es corto y sencillo de recorrer, a duras penas media hora andando (y sin cuestas pronunciadas). A lo largo y al final del camino se ve en toda su grandeza una de las insignias de la flora de la Sierra de Cazorla, Segura y las Villas: el tejo. Y no tejos cualesquiera, sino tejos de más de 1.000 años.

El camino empieza por la zona umbría, donde la temperatura es fresca y agradable. El pinar crece con fuerza y los ejemplares de pino salgareño y majuelo llegan tranquilamente a los ocho metros de altura. Por esta zona, con atención y paciencia, podemos cruzarnos con alguna cabra montés o con algún ciervo, los dos grandes herbívoros que habitan por estos lares.

En la última parte del sendero, el pinar se vuelve más denso y el camino se convierte en una senda estrecha. Justo aquí se hallan los tejos. De imponentes troncos piramidales, los tejos pueden llegar a crecer hasta veinte metros de altura. Y aún queda una sorpresa. Observa con atención. Uno de los solitarios tejos duplica en tamaño a los demás. Es un ejemplar de 2.000 años, el más viejo de toda Europa y su inmenso tronco le da todo el crédito. Entre las rocas de la sierra ha encontrado el mejor sitio para crecer sin cesar durante dos milenios.

Curiosidad: en otoño, con mucha suerte, ya que lo hacen cada seis o siete años, se puede ver el fruto del tejo, que es la única parte del árbol que no es venenosa.


No puedes perderte: la inolvidable puesta de sol sobre el mar de olivos.

Ya de regreso, Cazorla es un pueblo donde detenernos un buen rato. Construido en el nacimiento de la sierra a la que da nombre, ofrece la posibilidad de ver una puesta de sol sobre el gigantesco mar de olivos jienense. Un auténtico espectáculo de tonalidades rojizas.

El Valle de los Tejos Milenarios
Cazorla, Quesada (Jaén)