Aunque nuestras navidades no sean muy blancas que digamos, felices sí que lo son. Te proponemos unos cuantos planes divertidos, gay-friendly y agradables para hacer cambiar de opinión al más Scrooge.

Es normal que, si disponemos de unos días libres en diciembre, nos planteemos una escapada navideña relámpago. Aunque los Días D de diciembre (Nochebuena, Nochevieja y la Epifanía de Reyes, en enero) los dediquemos a la familia, podemos aprovechar para escapar unos días hacia otros rincones, en este caso, amigables con el turismo homosexual, para salirnos un poco de la Navidad típica, sin dejar de celebrar y brindar por los días que quedan por venir. Y vivir.

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Ágape en Sevilla

Las comilonas son muy de Navidad (¿o no?). A lo mejor te apetece realizar una incursión en la gastronomía sevillana, que abre sus puertas, en estos tiempos, a la diversidad y la creatividad culinarias. La cocina mediterránea, con toque autoral, es el reclamo de restaurantes gay friendly como El Gallinero de Sandra. Su emplazamiento, entre las calles Amor de Dios y Trajano, epicentro de la Sevilla gay, lo convierten en lugar de paso hacia aquella zona. Su anfitriona, Sandra, abrió en 2003, y la ciudad se enamoró de sus huevos estrellaos, que gozan de enorme popularidad.

Si os habéis juntado unos cuantos para la escapada, ahí está el restaurante San Marco Santa Cruz. Eso sí, la especialidad es italiana. El barrio donde se ubica, la antigua judería. El espacio, ¡uno de los dos únicos baños árabes que perviven en Sevilla! Esta amalgama de circunstancias lo convierten en un sitio especial. Para cenar en pandilla está genial.

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Granada emocional

Granada capital es un excelente lugar al que llegar conduciendo, con la mejor compañía posible y las expectativas bien altas. Rara vez defrauda. Su idiosincrasia universitaria la convierte en una ciudad abierta, que todo lo envuelve con su atractivo patrimonial, su estilo de vida. Perderse por sus callejuelas o ver el atardecer, supone detener el tiempo y olvidarse de cualquier atisbo de nostalgia -propia de este mes, tan emocional- para simplemente dejarse llevar. Pararse a tomar un té con pastas (o un cafelito paquistaní), o aprovechar para hacer algunas compras navideñas e inevitables... se convertirán en pequeños placeres.

Un bañito árabe

Hablando de hammames... ¿y si disfrutamos de uno contemporáneo? Si puede ser en otra ciudad mora por excelencia -¡Córdoba, Córdoba!-, mejor. Antes de descansar plácidamente en el hotel gay friendly elegido junto a nuestra pareja, ¿por qué no permitirnos un homenaje? Antes de que finalice el año y de empezar un nuevo ciclo, conviene, nos dicen desde los baños cordobeses de Hammam Al Ándalus, purificarnos un poco. Aguas templadas, calientes y frías, así como una sala de vapor para emerger como nuevos y reanudar el ritmo de cara a los 365 días que vienen. El reto de vivir siempre está ahí, y en esta época del año somos más conscientes que en ningún otro momento.

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Cumbres de Andalucía

El paisaje, como tal, es de todos. También las navidades mismas. Una buena escapada la podemos dedicar a conocer los techos de nuestra comunidad: la naturaleza que toca el cielo. El que asciende hasta la cumbre de Huelva -Pico Bonales, a 1.055 metros de altura-, se encuentra en el Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche y no entraña mucha dificultad; en 22 kilómetros lo tenemos listo.

Otra opción es coger a tu pareja y atreverte con El Torreón, en la provincia de Cádiz. Siempre habrá que planificar: en este caso, dirigirse primero al municipio de El Bosque, donde se obtiene la autorización para realizar el sendero. En diciembre está abierto. Divisar las montañas rifeñas, desde sus 1.654 metros de altura, es un auténtico espectáculo