La ceremonia del matrimonio es especial de por sí: ningún detalle puede dejarse en el aire. El lugar elegido es lo de más. Por ese motivo, celebrar una boda gay en Andalucía es la decisión perfecta.
Una boda, como los diamantes, es para siempre. Lo es independientemente de la duración de una relación, por la sencilla razón de que ese instante será eterno para los contrayentes. El matrimonio entre personas del mismo género es, además, una celebración de la diversidad. La Andalucía gay se convierte, así, en un destino tan deseable como romántico, abierto a un sinfín de posibilidades para cada pareja, cada historia de amor, cada aspiración. Porque, ¿quién no se casa pensando en que será para siempre? Da el "sí quiero” en un destino gay friendly que ha enarbolado la bandera del arcoiris como pocos.
Un altar en la Sabika
La antigua colina de la Sabika fue el lugar donde se levantó la ciudad palatina de la Alhambra, cuando el fundador de la dinastía nazarí, Al-Ahmar, decidió instalar allí su corte en el siglo XIII. Desde entonces, este palacio-ciudadela-fortaleza ha contemplado Granada desde sus alturas; también ha visto bodas de dos mujeres a sus faldas, dado que en las terrazas de sus hoteles y cármenes se celebran no pocos casamientos. El Carmen de los Chapiteles, por ejemplo, tiene una ubicación única, al amparo de los jardines del Generalife.
Igualmente, empresas como Alhambra Weddings hacen, con su trabajo como organizadores de bodas, que la organización del día más importante de tu vida sea impecable. Son, además, oficiantes de bodas civiles, de modo que la solemnidad y emotividad está garantizada. ¡Y alguna que otra lágrima de felicidad!
Icono gaditano
Pertenece al barrio de la Viña, si bien su condición de Bien de Interés Cultural (desde 1990), hace del Balneario de Nuestra Señora de la Palma y del Real un monumento fundamental para gaditanos y ciudadanos universales. Cuando el crepúsculo saluda a los brazos de este edificio modernista, que parece abrazar al mar, es cuando la estampa de Cádiz adquiere su máxima expresión. Blanquísimo y serenísimo, este balneario nos sirve de escenario para unas fotos de postboda románticas. Un álbum de ensueño.
La ceremonia bien la puede oficiar un amigo de la pareja en lugares tan apropiados como la Finca Rancho Chico o en los numerosos hoteles de la provincia de Cádiz -como el Hotel Castellar, en el Parque Natural de los Alcornocales, o Los Jándalos, en Jerez- que han sido escenario de bodas homosexuales durante estos años; no en vano, ya en 2010, la ciudad andaluza se perfilaba como un destino preferido para estas celebraciones, después de Málaga y Sevilla.
Enlace LGBTI en Sevilla
Decirse que sí para los restos en la ciudad de la imponente Plaza de España tiene que ser especial por fuerza. Desde la primera boda gay en Sevilla -que tuvo lugar en 2006-, ya ha llovido. Planificadores de bodas como La Organizadora de Sueños trabajan con una máxima: la de la boda como creación original. No puede haber dos bodas iguales por la sencilla razón de que cada ser humano (¡y cada pareja!) es completamente diferente.
Boda cuca en Mojácar
El intercambio de alianzas, los trajes de novios, los vestidos de novia, la lectura de las cartas en las bodas (por parte de los íntimos más inspirados), el baile agarrado, los recuerdos fotográficos, el pastel, el lanzamiento de ramo... casarse tiene su rito, su ornamento, su protocolo. Pero las bodas son únicas en su especie. Imagínate tu boda gay friendly en plena playa mojaquera, mirando hacia el mar, saludando a vuestra nueva condición de casadas, o casados, con los pies mojados en la orilla y el corazón contento. Desfilando hacia donde la persona que oficiará el enlace, vuestros amigos, vuestras familias, os esperan felices, con la mera ilusión de vuestra felicidad.