La provincia con capital portuaria, importantísima colonia comercial en la Antigüedad, es capaz de seducir a lo largo del año. Otoño no podía ser menos. Preparémonos para una escapada gaditana, eso sí: con acento queer.
Otoño seduce por su discreción. Porque habita unas fechas en las que la mayoría vuelve a la rutina, al trabajo, a las obligaciones. Frente a la corriente mayoritaria, una minoría distinta, diferenciada, prefiere los meses de septiembre, octubre y noviembre para su descanso anual; también, por qué no, para una sencilla escapada de fin de semana. Ahora que el tiempo de la playa ha pasado, y la fiebre por los kilómetros y kilómetros de litoral virgen gaditano va remitiendo... toca abrigarse un poco.
Te proponemos una visita gaditana gay friendly para poder descansar durante la recta final de un año, que ha podido ser muy estresado y ocupado. Toca parar y este rincón sureño siempre promete estancias felices. ¡Que además cumple con creces!
Casas gaditanas con historia
Hoteles en Cádiz hay muchos: amigables con el turismo homosexual, por descontado. No es de extrañar, pues el destino gaditano empieza a coger fuerza entre los visitantes que se preocupan por la diversidad, los ambientes tolerantes y el respeto. Vayámonos primero hasta El Puerto de Santa María. Tenemos lugares tan destacados como el Hotel Casa del Regidor, cuyo edificio data del siglo XVIII; fue, de hecho, la típica casa de los cargadores de Indias. Un sitio encantador.
¿Y qué tal una noche en Arcos de la Frontera? Lo decimos porque en tierra arcense está la Hacienda El Santiscal. Imponente y con un recorrido histórico de aupa -fue levantada en el siglo XV, que se dice pronto-, es perfecta para alojarse en pareja. Y es gay friendly.
Otra casa gaditana es la regentada por Eric y Vittore en un edificio conocido como Las Cinco Torres de Cádiz, finca localizada en la Plaza de España. Sus anfitriones quieren introducir al visitante en la historia de la ciudad, tan agitada como interesante. Ni siquiera lo denominan "hotel”: La Casa del Cónsul es una hospedería abierta a la comunidad LGBTI y más allá... "un escondite secreto e íntimo”. Sumamente prometedor.
Bares, qué lugares
Tan gratos para conversar, como decía la canción. O para beber, comer y vivir la noche intensamente. El ambiente gay, si vas a hacer turismo a Cádiz y quieres conocer la movida rosa de la capital y disfrutar la gastronomía al mismo tiempo, propone opciones. Si nos plantamos en el Pópulo, concretamente en El Teniente Seblon, entenderemos que sí. Personaje de "Querelle de Brest” -la novela que Jean Genet publicó anónimamente en 1947, protagonizada por un buscavidas bisexual, George Querelle-, observamos una clara intencionalidad desde el nombre mismo del local. Si bien, más allá del detalle que refiere un clásico de la literatura homosexual, lo cierto es que este bar delicatessen posee vocación tabernaria, pero del siglo XXI: tostas y vinos, cavas y ensaladas, o bien platos calientes que en esta época entran divinamente en el estómago. ¿Es necesario declarar que es amigable con la gente LGBTI? ¡Seguro que no!
Aunque hay más propuestas para ir de bares y gozar de un ambiente inmejorable. Ahí va una tanda de recomendaciones: La Sidrería del Pópulo (un rincón asturiano, sí), la Taberna del Enano (tapeo y cervezas en un ambiente muy chulo), La Gorda te da de Comer (comida típica gaditana) o Toko (de obligado paso para amantes del transformismo; copas y risas aseguradas).
Las escapadas a Cádiz un fin de semana no son lo que eran... ¡ahora son incluso mejores!